INICIO DEL NACIMIENTO UN PLANETA Y MUERTE DE UNA ESTRELLA

 

En esta figura mostramos el desarrollo de la XI Fase o Etapa del Planeta- Tierra o evolución de la primera Era Geológica de nuestro planeta (Período Azóico). A este periodo lo podemos conocer como la “Era Colápsica”, es decir, el período después del colapso de la estrella-Tierra. Fue el periodo más temprano de la vida de nuestro planeta.

 

Esta primera Era fue lo que hoy conocemos como el “Proterozoico”. Primero de los dos Eones. Tenemos que decir, que se ignora la duración exacta de estas primeras eras geológicas, sin embargo la “ Era Colápsica” la podemos conocer por el rápido movimiento que desarrollan las corrientes de convección en la superficie del planeta, de una forma parecida a como hoy lo hacen y podemos observar en la superficie de Júpiter.

Este planeta nos muestra hoy en todo su esplendor el movimiento de las corrientes de convección de baja velocidad, sobre todo alrededor del ecuador del planeta con el movimiento de la gran mancha roja. Este movimiento de la superficie de Júpiter será cada vez más lento hasta que la masa se solidifique, haciéndose una capa dura y rígida aún que cada vez más gruesa que envolverá al planeta, como sucedió en la Tierra con la corteza terrestre o como pudo suceder en la superficie de Marte, Mercurio o la Luna en sus primeras etapas como planetas o cuerpos oscuros.

El movimiento de las corrientes de convección, que podemos ver hoy sobre la superficie de Júpiter, ocurrió una vez en la superficie de la Tierra, cuando ésta atravesaba la “Era Colápsica”.

En esta figura mostramos el desarrollo de la XII Fase o Etapa del Planeta- Tierra o evolución de la Segunda Era Geológica, lo que podemos conocer hoy como “Era Prearcáica” o primera parte del “Precámbrico” uno de los dos Eones que formaba parte de los primeros tiempos de nuestro planeta.

 

I Parte del Precámbrico ( Precámbrico Temprano)

 

En esta Fase, se paralizan (enfrían y solidifican) las corrientes de convección en la superficie del recién formado planeta.

Este período se caracteriza por la gran magnitud de los terremotos, verdaderos cataclismos y el desarrollo de miles de cráteres, fisuras o bocas eruptivas repartidas por toda la superficie del recién formado planeta y por donde de vez en cuando se producían erupciones, temblores, llamaradas a modo de surtidores de gases y vapores, todo ello entre mezclado por convulsiones, que levantaba regiones enteras debido a los primeros movimientos orogénicos y epirogénicos.

Así por distintas zonas o puntos de la superficie de la Tierra se abría una y mil veces, para ser cubierta de nuevo por un mar de masa magmática que el frío exterior del espacio y el tiempo se encargaban de volver a enfriar, mientras las bocas de algunos cráteres vomitaban columnas de fuego, que, mezcladas con torrentes de lava, permitían el desahogo del vigoroso núcleo del interior del planeta, sobre la joven superficie del recién formado cuerpo. Se cree que, durante este período, tuvieron lugar los mayores cataclismos que cambiaban ocasionalmente la superficie del planeta.

En esta figura se muestra el desarrollo de la XIII Fase o Etapa del Planeta- Tierra o evolución de la Tercera Era Geológica, lo que podemos conocer también como “Era Preárcaica” o segunda parte del Precámbrico, último de los dos Eones que formaron esa parte nebulosa de nuestro planeta.

 

II Parte del Precámbrico ( Precámbrico Tardío)

 

Durante esta Era aumenta el grueso de la corteza terrestre, al tiempo que se enfrían y solidifican las masas que se acumulan en la superficie, aunque este proceso solo se terminó a través del resto de las Eras Geológicas, debido al continuo desarrollo de la mecánica de termofusión-nuclear, que genera el núcleo del interior de la Tierra, esta mecánica es la responsable de desarrollar los terremotos, (movimientos bruscos o convulsiones bajo la corteza terrestre), así como del desarrollo de los volcanes.

Estos últimos expulsan al exterior los sobrantes de masa magmática y la energía que se generan o acumula en el interior de la Astenosfera por medio de la presión isostática y mantiene activas y en movimiento las corrientes de convección, que son las que producen los movimientos orogénicos, basados en movimientos horizontales que arrugaban determinadas zonas de la superficie y los movimientos Epirogénicos, que producen movimientos verticales de la misma base del desarrollo de las montañas o del desarrollo de los buzamientos que en ocasiones producen levantamientos en diversos puntos de la propia superficie.

En la siguiente figura mostramos el desarrollo de la XIV Fase o Etapa de la evolución del Planeta- Tierra, que representa la Cuarta Era Geológica que podemos conocer en la actualidad como “Era Arcaica o Arqueozoico” que vamos a representar también en dos partes.

I parte del “Arqueozoico” (Arqueozoico Temprano)

 

 

La superficie de la Tierra continúa su proceso de enfriamiento: en él se siguen produciendo los grandes terremotos, junto con numerosos volcanes que salpicaban la superficie de la Tierra por todas partes. Esta intranquilidad se veía interrumpida por el desarrollo súbito de algún cataclismo o cataclisismo, ya que los movimientos orogénicos y epirogénicos se veían envueltos en gigantescos terremotos, que cambiaban la geografía del terreno, todo ello debido a la enorme cantidad de energía que generalmente producía el joven núcleo del interior de la Tierra.

En este período del Arqueozoico temprano podría estar el principio de la formación o nacimiento del agua (H20), por la unión de estos elementos, oxígeno e hidrógeno, que también surgían como vapores del recién formado núcleo del interior de la Tierra, dando lugar, mediante esa unión, al nacimiento de una nueva molécula hasta entonces inexistente, “el agua“, al no existir la corteza como catalizador o medio de unión de los átomos de Hidrógeno (H) y Oxígeno (0), ya que cada dos átomos de Hidrógeno y uno de Oxígeno dan lugar a la formación de una molécula de esta sustancia, pero al principió estos tres átomos estaban unidos a otro átomo más de azufre (S) por lo que el agua era ácida y sulfurosa y de color verdoso que formaba una especie de Ácido Sulfúrico disuelto en el mismo agua (H2SO4 en H2O), ya que en la primitiva superficie surgían grandes cantidades de azufre por entre las diversas fisuras o bocas que facilitaban el contacto y la disolución de los mismos.

Esto, daba lugar a una atmósfera sulfurosa, es decir, un agua y una atmósfera muy distintas de la que hoy conocemos. Esto hacía imposible la vida sobre nuestro planeta, hasta que el ph del agua no se equilibró. Este agua la podemos apreciar hoy sobre los cráteres de algunos volcanes que mantienen estancada un agua verde y ácida parecida al agua primitiva, pero esta era útil en la superficie de la Tierra para el posterior enfriamiento de la corteza, proceso que provocaba mayor cantidad de agua, “esto era como la pescadilla que se muerde la cola”, ( más agua daba lugar a mayor grosor de corteza y todo ello a un mayor enfriamiento de la superficie de nuestro planeta, lo que conducía a una mayor retención y cantidad de estos gases (H +O+ S) que terminaban por convertirse en agua ácida, así se cerraba el circuito). Más información ver teoría sobre el origen y formación del agua.

En la siguiente figura mostramos, el desarrollo de la XV Fase o Etapa de la evolución del Planeta - Tierra, que representa la Quinta Era Geológica que forma parte de la “Era Arcaica o Arqueozoica”.

 

II Parte del Arqueozoico “Arqueozoico Tardío”

 

En este periodo de Tiempo la superficie de la Tierra, empieza a diferenciarse de las partes cubiertas por el agua, a formación de numerosos lagos de agua sulfurosa, se evaporaban al recibir la fuerte radiación de un Sol más blanquecino, grande y caliente que el Sol actual; además en aquel tiempo la Tierra no tenía atmósfera, ni capa de ozono como tiene hoy, por lo que la radiación entraba directamente a la superficie. Esto producía una evaporación más rápida, dando lugar a tormentas eléctricas de mayor magnitud que las que se producen en la actualidad.

Cuando la corteza terrestre alcanza mayor grosor, ésta favorece la formación del agua en mayor cantidad, saliendo al exterior más pura que en la primera etapa. Comienzan así los manantiales que incluso hoy se conservan en muchos lugares de la superficie de la Tierra.

No pensemos que los manantiales de aguas termales son todas aguas subterráneas provenientes de los periodos de lluvia, sino aguas que se siguen formando hoy como en aquel periodo de tiempo, sólo que a una escala mucho menor.

Otro punto que tenemos que aclarar, y que hoy no se define correctamente, es el período de la Era Arcaica. Por un lado se dice que esta Era se divide en dos Eones, El Proterozoico y el Precámbrico, cuyo conjunto de tiempo lo estiman en 2.500 millones de años; esta afirmación no se asienta sobre ningún estudio científico serio, sino que se ha especulado con una cifra para toda la creación, que son los 4.500 millones de años.

De todas formas, los cálculos que hoy se hacen sobre la antigüedad de la Tierra no son correctos, si tenemos en cuenta otras circunstancias que demuestran que esa antigüedad es falsa, como es el periodo de rotación de nuestro planeta, que en la actualidad es de 23h. 56m. 41s. Esto demuestra claramente y sin ninguna duda la verdadera edad de la Tierra, ya que se puede asegurar que ésta no es tan vieja como hoy se dice, pero para esto se necesita un trabajo exclusivo y más detallado o minucioso, que pudiera aclarar este tema definitivamente con más exactitud.

En esta figura mostramos el desarrollo de la XVI Fase o Etapa de la evolución del Planeta- Tierra, que representa la Sexta Era Geológica, que conocemos en la actualidad, como la “Era Primaria o Paleozoica”. Esta Era la podemos representar en dos etapas desiguales.

I parte del “Paleozoico” (Paleozoico Temprano), comprende el desarrollo del Cámbrico y el Ordovícico.

 

 

La superficie de la Tierra continúa evolucionando, haciéndose cada vez más gruesa la corteza terrestre; la actividad orogénica desarrolló grandes terremotos y erupciones volcánicas, aunque cada vez con menos fuerza, ya que el núcleo de la joven Tierra era cada vez más pequeño y distante de la superficie.

Este proceso se desarrollará hasta el final, entre tanto en la superficie se seguirán formando las montañas, por la acumulación de los desechos o masas que surgen con frecuencia del interior, mientras que en las depresiones se van formando lagos y mares, donde tendrá lugar la formación de los primeros seres vivos, iniciándose así la vida en nuestro planeta.

Las aguas serán progresivamente menos ácidas y la atmósfera menos sulfurosa, debido al casi constante desarrollo de las tormentas que baten el agua una y otra vez sobre las tierras o sustancias de caolín, basalto y las primeras sustancias alcalinas, que ya se han formado por la concentración del primitivo dióxido de carbono en ciertas zonas de la superficie. De esta forma, bajaba la acidez de las primitivas aguas, comenzó el nacimiento de las primeras algas o plantas acuáticas o tal vez surgieron los primeros invertebrados. Se inicia así la evolución de los primeros seres vivos al tiempo de iniciarse la formación de la atmósfera, debido al desarrollo de las tormentas que ponían una y otra vez las aguas en contacto con el dióxido de carbono, formando así depósitos o capas de caliza sobre la recién formada superficie, al tiempo que se constituía un nuevo gas, paulatinamente más parecido al aire que hoy conocemos. Es evidente que los cuerpos que no tienen agua, no pueden tener la atmósfera de la Tierra. De esta forma la naturaleza, como ocurre con una cadena, al romperse un eslabón, se interrumpe el desarrollo de las demás etapas que dan lugar a otros procesos, impidiendo que la cadena continúe.

Este período se divide en seis Sub-eras, distinta cada una en cuanto a su duración en el tiempo, como son: el Cámbrico, Ordovícico, Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico. Estas etapas o sub-eras han sido necesarias desde el punto de vista de la evolución de la Tierra o para comprender mejor su historia.

El Cámbrico, primer período o sub-era de la Era Paleozoica y va desde los 570 a los 500 millones de años. En este período la vida estaría principalmente en el agua, aparecerían las primeras plantas acuáticas y los primeros invertebrados. Continuaría la formación y acumulación de las aguas. Entre tanto se siguen desarrollando los grandes terremotos y la actividad volcánica, junto con grandes movimientos orogénicos.

El Ordovícico, segundo período o sub- era de la Era Paleozoica, va de los 500 a los 435 millones de años. Se produce la diversificación de familias de Metazoos. Aparecen los primeros cordados, se extienden los invertebrados y tiene lugar el desarrollo de los peces sin mandíbula. Crece la zona de la atmósfera y se hace cada vez más rica en oxigeno, al tiempo que baja el nivel de radiación (ransd/h.).

En esta figura mostramos el desarrollo de la XVII Fase o Etapa, de la evolución del Planeta– Tierra, que representa la Séptima Era Geológica, que conocemos en la actualidad como la segunda parte de la Era Primaria o del Paleozoica.

II parte del Paleozoico, (Paleozoico Tardío), comprende el desarrollo del Silúrico, Devónico, Carbonífero y Pérmico.

 

 

En esta segunda parte de la Era Primaria, continúa la formación y acumulación del agua, junto al desarrollo de grandes movimientos orogénicos, la actividad sísmica y el desarrollo de los volcanes. Esta inestabilidad ha sido una constante en la evolución de la Tierra, que ha estado disminuyendo de volumen en el transcurso de las anteriores Eras Geológicas, disminución y cambios que se viene registrando hasta nuestros días.

El conjunto de la Era Primaria o Paleozoica duró aproximadamente 340 millones de años. Durante este período de tiempo hubo miles de cataclismos, millones de fuertes terremotos e infinidad de erupciones volcánicas, junto a numerosos movimientos orogénicos, que cambiaban la superficie de la Tierra de forma caprichosa, todo esto debido a la liberación de cantidades ingentes de energía que de forma más o menos constantemente generaba el núcleo del interior de la Tierra.

Algunas de las plataformas continentales se hundían, mientras que otras partes afloraban dando forma caprichosa a una joven superficie. En ocasiones nacían nuevas islas por la acción volcánica; otras veces emergían a la superficie zonas de corteza como buzamientos o levantamientos del suelo marino por medio del aumento de la presión isostática, presión que actúa sobre alguna zona de la parte baja de la recién formada corteza, punto que hoy se conoce como Discontinuidad de Mohorovicic, fuerzas que daban origen a los plegamientos por el desarrollo de los movimientos orogénicos, que a su vez iniciaban el nacimiento numerosas montañas, así como la formación de nuevos continentes, hasta que la corteza o conjunto de la Litosfera se hizo lo suficientemente gruesa, para el desarrollo de tales eventos y mostrando cada vez mayor resistencia a tales cambios.

Segunda parte del “ Paleozoico Tardío”, vamos a continuar definiendo cada una de las Sub-Eras, que en conjunto, conocemos como la Era Primaria o Paleozoica.

El Silúrico, tercer período de la Era Paleozoica, va de los 435 a los 400 millones de años. En este periodo se origina el Plegamiento Caledoniano, se diversifican los peces y surgen los primeros artrópodos.

El Devónico, cuarto período de la Era Paleozoica, va desde los 400 hasta los 345 millones de años. Comienzan las transgresiones y regresiones marinas, surgen los primeros anfibios y los artrópodos terrestres, se origina la primera radiación adaptativa.

El Carbonífero, quinto período de la Era Paleozoica, va desde los 345 a los 280 millones de años. En Estados Unidos este período. Se divide en dos épocas desiguales, el “ Misisipiense “ (abajo) y el “Pensilvaniense “ (arriba). Se origina el Plegamiento Herciano, aparecen los reptiles y se desarrolla la formación de los bosques.

El Permico, sexto y último período de la Era Paleozoica, va desde los 280 hasta los 230 millones de años. En este período se produce la extinción de muchos animales paleozoicos. Los reptiles sufren la primera radiación.

En la siguiente figura mostramos el desarrollo de la XVIII Fase o Etapa de la evolución del Planeta –Tierra, que forma parte de la Octava Era Geológica, que en la actualidad se conoce como la “Era Secundaria o Mesozoica”.

Esta Era se divide en tres períodos desiguales en cuanto al tiempo de duración. Estos Períodos o Sub-eras son: El Triásico, Jurásico y Cretácico

 

 

El Triásico, es el primer período de la Era Mesozioca, va desde los 230 a los 195 millones de años. Se espacian los movimientos orogénicos, menor numero de seismos y comienza a decrecer en parte la actividad volcánica, mientras en la superficie comienzan las ruptura y separación del primitivo continente de Gondwana, aumentan y se diversifican los reptiles, aparecen los primeros dinosaurios. De los reptiles terápsidos derivan los primeros mamíferos.

El Jurásico, es el segundo período de la Era Mesozoica, va desde los 195 hasta los 140 millones de años. De una rama de los reptiles, aparecen las primeras aves y los mamíferos adquieren sus caracteres típicos. Evolucionan y se diversifican los dinosaurios.

El Cretásico, es el último período de la Era Mesozoica, va desde los 140 a los 65 millones de años. En este período se produce la extinción de los dinosaurios y otros organismos mesozoicos. Abundan los Foraminíferos, surge la diversificación de los insectos y aparecen los mamíferos insectívoros, antecesores de los primates y evolucionan y se diversifican las aves.

El desarrollo de la actividad sísmica y volcánica se espacia más en el tiempo, mientras la Litosfera sigue aumentando de grosor. Esto contribuye a una mayor estabilidad de la propia corteza terrestre.

En esta figura se desarrolla la XIX Fase o Etapa de la evolución del Planeta - Tierra, en la que se representa la Novena Era Geológica, que hoy podemos conocer como la “Era Terciaria o Cenozoica”.

Esta Era se divide en dos períodos desiguales, que son: el Paleógeno y el Neógeno.

 

 

El Peleógeno es el primer período de la Era Terciaría o Cenozoica, que va desde los 65 a los 23 millones de años. Se desarrolla la orogenia alpina. Se produce el desarrollo de los mamíferos y las plantas con flores. Aparecen los primates

El Neógeno es el último de los dos periodos de la Era Terciaría o Cenozoica, va desde los 23 a los 2 millones de años. En conjunto se desarrolla otra etapa de la evolución del Planeta Tierra. Aparecen los grandes mamíferos corredores, evolucionan los primates y proliferan los grandes carnívoros, surgen los primeros individuos claramente homínidos: los australopithecus. Continúa la deriva de los continentes mientras se sigue desarrollando la evolución de las especies al tiempo que se desarrollan grandes terremotos y numerosos volcanes, esta ha sido una constante en la evolución del planeta Tierra.

En esta figura se desarrolla la XX Fase o Etapa de la evolución del Planeta – Tierra en la que se representa la Décima Era Geológica, que hoy podemos conocer como la “Era Cuaternaria o Neozoica”, que comprende un período de tiempo de unos 2 millones de años, desde finales del Neógeno hasta nuestros días. Esta Era se divide en dos períodos de tiempo desiguales: El Pleistoceno y El Holoceno.

 

 

El Pleistoceno es el primero de los de los dos períodos de la Era Cuaternaria, representa la última Era Glaciar. Aparece el Homo Erectus y Homo Sapiens, especies que derivaran en la evolución del hombre actual.

El Holoceno, es el segundo y último período de la “Era Cuaternaria o Neozoica” que llega hasta nuestros días, esto incluye ya el tiempo presente y desde aquí hasta el futuro; con esto completamos la historia de la Tierra desde el principio o nacimiento de esta hasta nuestros días.

En el conjunto de estas Etapas, podemos ver el origen de nuestro planeta y el desarrollo de su evolución, pese a la dificultad con que nos resulta hablar hoy de aquellos primeros tiempos.

Primero la evolución de la Estrella –Tierra y sus diversas fases y cambios de coloración a través de las grandes Eras Geoestelares, hasta el colapso exterior de la Estrella, lo que lleva al nacimiento de un planeta, “en este caso la Tierra”. Después continúa la evolución de este planeta hasta nuestros días, ya a través de las Eras Geológicas que las hemos descrito tal y como hoy se conocen.

Por este motivo en la superficie de los planetas se desarrollan los terremotos, los volcanes y mantienen activas y en la zona del manto superior, las corrientes de convección así como el desarrollo de otros fenómenos, como al principio eran los cataclismos, movimientos orogénicos y epirogénicos, sobretodo dentro de las primeras Eras Geológicas, cuando la joven superficie del planeta era frágil y delgada.

Como podemos comprender todo esto y mucho más se debe al núcleo o parte central del planeta que es también el responsable de producir la fuerza de gravedad como tendremos ocasión de comprobar en una nueva teoría que hemos desarrollado a este respecto para comprender mejor el entorno y el planeta en que vivimos.

 

 

Posiblemente nada de esto es definitivo, que todo es todavía relativamente mejorable o corregible objeto del más puro perfeccionamiento pero si, lo comparamos con el conocimiento que había anteriormente podemos ver que sea avanzar.

La idea que tenemos de la antigüedad de la Tierra y de su duración infinita, es errónea, ninguna de las dos es verdad, la antigüedad que tiene ahora mismo la Tierra, no supera los 500 millones de años como planeta; otra cosa sería como estrella, es decir, desde su nacimiento como tal cuerpo.

Esto lo podemos extraer de su periodo de rotación. Lo primero que hay que tener presente, es que un millón de años, son muchos años, y que la naturaleza trabaja dentro de periodos de tiempo mucho más cortos de lo que hoy se cree, por ejemplo: en la actualidad se dice que la antigüedad de la Tierra es de 4.500 millones de años y esto sencillamente no es verdad, si lo contrastamos con el actual periodo de rotación de la Tierra, que es el que marca la verdadera edad de ésta; ahora mismo no se sabe con exactitud cual es la verdadera edad de nuestro planeta.

Para esto hace falta hacer un estudio que tenga en cuenta la intensidad de la gravedad de nuestro planeta, no la que se da hoy, pues esta no tiene sentido. Lo primero que tenemos que hacer es conocer bien la fuerza de gravedad y cómo se produce ésta.

Hoy podemos afirmar que la edad de la Tierra no es de 4.500 Millones de años, sencillamente porque el periodo de rotación de nuestro planeta es de 23 h 56 m 41 s y que, aunque llegase al final, el cual implicaría la paralización de este movimiento, nunca podría alcanzar los 4.500 millones de años; lo máximo que le queda a la Tierra para que este movimiento se detenga son unos 670 millones.

No pensaremos que la rotación de cada unos de los cuerpos es siempre la misma, cada cuerpo tiene un periodo de rotación que determina la edad de ese cuerpo, y que viene dada por la intensidad de la gravedad del mismo, por ejemplo, esto lo podemos apreciar en Venus; este planeta tiene un diámetro parecido al de la Tierra (Venus 12. 104 y la Tierra 12.756 Km), sin embargo el periodo de rotación de Venus es 242 veces más lento que el periodo de rotación de la Tierra (la Tierra, 23 h, 56 m. 41 s. = 1 día, mientras que el periodo de rotación de Venus es de 5.832 h. = 243 días).

Sí la comparación la hacemos entre Mercurio y Júpiter, el primero tiene un periodo de rotación de 1.398 h. mientras que el segundo lo hace sólo en 9,8 h. teniendo este último un diámetro unas 30 veces mayor que el primero (Júpiter 141,584 km y Mercurio 4.660 km) encontrándose el primero a 58 millones de kilómetros del Sol y el segundo a 780 millones de kilómetros del mismo astro.

¿Qué conclusión se puede extraer de todos estos datos, aunque estos sean aproximados?. Pues que el periodo de rotación es variable en el tiempo, que la gravedad no es una fuerza eterna o perpetua, que es una fuerza que disminuye con el tiempo o que la gravedad no es producida por cualquier clase de masa, sino esta fuerza sería eterna, pensamos que la rotación cambia con el tiempo, que estos movimientos disminuyen y disminuyen hasta desaparecer, dejando a los cuerpos sin movimiento de rotación y mostrándonos siempre la misma cara o hemisferio al centro de gravedad o al cuerpo que los hace girar que es el Sol.

 

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